miércoles, 11 de noviembre de 2009

(escrito encontrado en un cuaderno)

Bésame
Hasta que me sangre la boca y
mis dientes desaparezcan lentamente

Bésame
Y deja ese sabor amargo que
surge de las salibas combinadas
al amanecer

Bésame
Y no digas nada, no es necesario
guardemos este tonto secreto,
como se guardan las vergüenzas
propias y ajenas

Bésame
Y róbame la vida con tu lengua
Trágame las ganas de verte,
de mirarte a los ojos y decir:

Bésame, sólo una vez más.