martes, 17 de noviembre de 2009

Corazoncito

Mi corazón está apretadito. Como pie en zapato chico, como pantalón de obeso mórbido. Los latidos se perdieron en alguna canción triste del recuerdo, apagándose al ritmo de la soledad y el olvido. Me duele el pecho un poco, punza como infección naciente y devastadora, como cáncer de sentimientos cojos y huachos, y así sigue doliendo hasta el final. Alguien querrá sanar este órgano desgastado de abandonos y resequedades, si no tiene mucho por ofrecer, si aún es inexperto e inseguro, perdedor, iluso y mamón, si aún es de melón blandito y amargo, lleno de pepas que salen como tubérculos entorpeciendo el camino desviado de las emociones y las penas, si está apretadito y lisiado, y sólo clama por rehabilitación.