martes, 27 de octubre de 2009

FuckingSpring

Y llegó Septiembre...
Mes estúpido, con olor a carne y color de volantín. LLegaste con tus plátanos orientales, atacando a los escandalosos sistemas inmunes de gente desafortunada, llegaste con la dulce chica embriagando multitudes sedientas de evasión, y llegaste, por sobre todo, con la primavera. Sí, con ella, la señorita Spring (tengo la leve sospecha de que es gringa esta perversa) que no deja títere con cabeza. Ella, la miss, que te puede elevar a felicidades inmensas revolucionadas por por hormonas antojadizas y que te puede, de la misma forma, dejar en el suelo, sólo, tirado, botado, sin ganas y sin razones. Y es que ver tanta felicidad acentúa la propia miseria, ver tanto personaje acalorado por pasiones temporeras hace que tu soledad ataque con recuerdos olvidados, como dejavús de nunca acabar.
Muchas cosas terminan en primavera, y muchas otras comienzan. Hasta los amores propios entran en pugna, cuando nacen de tu interior interrogantes inusitadas y exageradas por condiciones ambientales. Y es así, Miss Spring, como nos cagas la vida un poco más con tu presencia, llévate tus flores, tus colores, sabores y olores, y devuélvenos las ganas de volver a salir de casa.